domingo, 31 de agosto de 2008

Para ustedes...

A ti, que alguna vez pasaste tus días a mi lado… soñamos noches juntos, tus labios rozaban los míos… a ti, no te veo más, te ausentaste de mis días, de mis sueños, de mis labios.
Y tú, que alguna vez abusaste de mi deseo, te apoderaste de mis instintos de pasión, me confundiste sin piedad y mataste todo a palabras directas, duras, poco digeribles.
¿Qué dices tú?, que vivimos algo extraordinario que acabó en algo ordinario, común, sin sentimientos… y que al final te das derecho a agredirme quitando de mi mente mis metas… mis más grandes anhelos.
A ustedes, que han pasado por en medio de mí, me han atravesado y lastimado y al final del día pareciera que fue al revés; que fui yo el desconsiderado que jugó con sus lágrimas mientras caían, que fui aquél que destrozó sus vidas cuando en realidad las viven mejor sin mí.
A ti, que inició todo lento y planeado, que descubriste el control, que me hiciste vulnerable a tus reclamos, me volviste obediente a tus caprichos y reprimiste mis deseos.
Y tú, que me llamas cuando así te lo indica la soledad, que me obtienes cuando así te lo pide el abandono, que no sabes que buscas en mí y peor aún, no deseas encontrarlo.
¿Qué dices tú?, que reclamas mi abandono, cuando tu inutilidad para conversar y entablar una amistad te limita a solo poseerme, a enfocarte a vivir aquello que ya terminó y que sabes bien por qué fue así.
A ustedes, que dispersan el odio y el amor para solo utilizar lo que queda al final, que revisan lo aprovechable y lo explotable de mi ser para victimarme y después fingir clemencia, fingir piedad cuando ya todo mundo opinó y sentenció.
¿Qué me importa todo mundo?, que sentencien y que opinen, al final pasó, vivieron dentro y salieron cuando así fue su voluntad, no me martirizo, ni siquiera aún es reclamo; suelo ser peor de lo que predican con alevosía, suelo ser despiadado inhumano que juega con tu corazón, que te mata en vida y jamás cumple tu verdadero deseo… por eso, a ustedes, las espero de regreso, es una adicción, maldad y maldad no se repelen, su destino es caer y sufrir para de nuevo hacer lo mismo, lastimar y amar.


PD. Bello sarcasmo y bello humor. =D

lunes, 26 de mayo de 2008

La Estación

Viajo, pero lamentablemente lo hago con un rumbo que recorre en un sentido la larga línea en contra de aquellos que también viajan, pero hacia ese lugar de donde yo partiré… ¿Por qué lamentable? Porque los sentidos simples, los rumbos fijos y los destinos ya predichos son planos, normales, vaya, monótonos.
Todo comienza aquí, el lugar donde se reúnen aquellos que salen, los que llegan y los que solamente vienen. Donde huele a comida y se escuchan voces que no logran completar una conversación sin ser interrumpidas por otras voces, por lo menos no en mi oído. Donde los locales no se rentan en su totalidad ni las líneas llenan sus autobuses.
Las artesanías no se actualizan, el melate advierte la misma cantidad y un globo de cumpleaños reposa flotante en el techo, pronto bajará. Aquí parten y aterrizan sueños, se rompen corazones y poco tiempo después se vuelven a unir; lágrimas y risas danzan sin cesar en los alrededores, se puede sentir.
El uniformado suda y sufre en los andenes; aquella mujer con mandil ya no sirve con la misma eficacia que hace unos años; sin embargo, el recién enlistado en la nómina de la lujosa línea de autobuses sonríe a cualquiera arribe a su módulo, se entusiasma al vender una plaza más para aquél monótono emprender de algún fortuito que apenas alcanzó la salida de las 4.
Yo no corrí con la misma suerte, me siento y escucho… niños jugando, precios en negociación por los cocos bien tallados pero mal coloreados que ofrecen a mi lado. Todo lo que se respira antes de esa línea a seguir, todo parece ser mágico, lleno de vida y de tristeza a la vez, de orgullo y de cansancio.
Pero la magia se agota cuando abordo… desde cuándo nos limitamos solo a los destinos escritos, desde cuándo los nombres de las ciudades han secuestrado nuestra libertad, han amurallado nuestro recorrido y lo limitan a seguir ese asfalto, muy bien colocado, bastante útil para comunicarnos pero bastante inútil para liberarnos.
Placentero sería pues, acceder a donde nuestros sueños nos transporten, hacia donde el olfato nos diga que es nuestro destino, donde nuestro corazón lata más fuerte, ahí; ahí sería nuestro frecuente visitar, nuestro hotel de lujo, nuestros pies nuestro autobús y nuestra alma el dinero que cubra aquel transporte.Pero todo lo dejamos antes, lo tiramos al pasar por aquella puerta no muy bien custodiada, lo derrochamos en ese mostrador y lo abandonamos en aquél globo. Es por eso que la magia, la magia se queda solo en la estación.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Sueños


¿Cuánto puede variar la naturaleza humana? Hace apenas un par de minutos la disposición de moverme invadía considerablemente mi cuerpo, ahora solo contemplo el horizonte y me percato de un par de hojas que hacen lo que yo pretendía con anterioridad. Pienso… ¿Los sueños?, los sueños pueden ser solo eso, considerados por mí como un escape de la vida diaria, como una falsedad tan bella que quisiéramos no fuera falsa; imaginas, vives, sientes… incluso, sientes. Despiertas y tu alrededor te hace ver que era solo eso, falso sueño que sembró en ti esperanzas de algún cambio pero no, todo es igual. Al dirigirte a tu rutina dudas en caer nuevamente en ella, intentas descubrir un nuevo motivo para vivir aquello que muchos insisten en llamar vida. No te servirá de nada estar inmerso en ese ciclo si no le das un nuevo sentido… sueños, eso son los sueños, cambian tus sentidos pero el despertar los vuelve a la normalidad. Entonces, ¿por qué despertar?
Ahora las hojas han dejado de moverse y yo sigo sin volver a mi condición que momentáneamente me invadió de felicidad, me hizo sonreír al espejo, incluso llegué a pensar que no me veía tan mal. En verdad te cambian. Las mañanas son difíciles cuando esas vivencias de media noche fueron placenteras, llenas de amor y fantasía. ¿Y cuando son terribles?, si, las llamamos pesadillas pero, ¿qué viene después?, ¿estás feliz de despertar?, no lo creo… Son la forma más sencilla de adentrarte en aventuras imposibles sin peligro alguno, solamente despertar.
Pienso en mis despertares, en los tristes, en los que me han hecho días espectaculares. Ahora pasan frente a mí un par de personas que seguramente han despertado hoy, me interrumpen en mis pensamientos, pero al parecer yo los interrumpo en su despertar, caminan con un sentido fijo, ya envueltos en su rutina, diferente a la mía. La mayor diferencia es que ellos se mueven y yo me niego. No quiero entrar, no quiero ni siquiera salir. ¿Qué hago?
Vuelvo a pensar, múltiples recuerdos atiborran mi cabeza, las ideas fluyen sin rumbo ni dirección. Despertares llorando, despertares sonriendo, o despertares incluso no deseados, esos son los que he tenido durante mi vida, que repito no estar seguro de llamarla así. Parece mejor vida la ficticia. ¿No será al revés?, quizá esas horas de trabajo, de escuela o de soledad son únicamente sueños, quizá nuestra vida comienza cada noche postrados y a la postre, vaya, de nuestros sueños.
Es ahí cuando decido moverme, cierro los ojos e intento regresar a mi recién descubierta verdadera vida. Algo me impide hacerlo, me limita. ¿Por qué? Por qué estamos encarcelados en esta rutina y solamente volvemos a nuestra vida durante horas, durante minutos. Espera, ¿se llamarán así?, ¿horas?, ¿minutos?, no creo, quizá la respiración sea la que lleva el tiempo, ¿lo has notado?, suspiros, profunda respiración, tranquilidad; el común denominador en tu vida, bueno, en la que se puede parecer a aquella que creo vivir yo. Si, tranquilidad es lo que parece ser la clave y lo que tú y yo no tenemos ahora.
Voy a moverme, voy a encontrar la forma de robar esa tranquilidad a mi vida y llevarla conmigo a esa cíclica, monótona y forzosa prisión. Presiento que me costará años, pero a fin de cuentas, ¿qué son los años si no respiras?, ¿qué es respirar si no sueñas?, ¿qué es despertar sin soñar?, no estoy seguro pero creo que se llama vivir. ¿Y soñar?, los sueños se pierden en vivir, pero la vida se recupera al soñar. Prefiero soñar.

martes, 9 de octubre de 2007

A mi hijo...

Esta carta la hice a mi hijo (todavía no tengo) pero... para cuando lo tenga!

12 Septiembre 07

Hola Hijo:
No se tu nombre aún, pero me imagino cómo eres; algo me hace pensar que tendrás entre 8 y 10 años; si no es así, es porque muchas veces nuestras decisiones cambian conforme vamos creciendo.
Estoy casi seguro también que el mundo en el que vives, y espero estar viviendo yo contigo en estos momentos no se parece tanto al mundo en el que viví yo cuando escribí esta carta. Te platicaré un poco de mi mundo, hijo…
Estoy sentado en una mesa de la ciber plaza de mi escuela, faltan 13 minutos para que comience mi clase y yo como siempre despreocupado, ¿que a gusto tu padre no? El clima es fresco, por cierto, estoy en el Tecnológico de Monterrey Campus Guadalajara, precisamente donde esta carta descanso por 20 años hasta que llegó a tus manos.
Hijo, en este mundo la gente está luchando mucho por salir adelante. Hay alumnos en mi escuela que no estudian como debieran, ni aún porque sus padres pagan mucho dinero por tenerlos en esta escuela, la mejor escuela de México, de mi país, no sé si será el tuyo también. Muchos que no aprovechan sus estudios lo hacen porque creen tener su mundo asegurado, pero hijo, este mundo es bastante cambiante, es por eso que creo que tu mundo será diferente.
Chaparrín, hoy pienso en ti y no te conozco, pero en estos momentos es mi más grande anhelo y uno de mis principales objetivos de vida tenerte, cuidarte y protegerte hasta el momento en el que tú decidas ser independiente; hijo, si no lo estoy haciendo, si sientes que te ha faltado amor, cariño, respeto, comprensión, dime, en verdad dímelo y perdóname por esa falta. Prometo escucharte y darte un fuerte abrazo y un beso cuando termines de leer esta carta.
Hijo, si eres el primero, si eres el segundo, esta carta es para ti, no sé si tendrás hermanos más chicos o más grandes, no sé si tu mami y yo estemos juntos o no. Hay veces que los papás tenemos problemas y tenemos que separarnos, hay ocasiones (y espero que esta sea una de esas) en la que permanecen unidos por muchos, muchos años. En cualquiera de los dos casos, tu madre, tus hermanos, tus abuelos y yo te amamos y en especial para mí, eres un cachito de vida, que si algún día me lo quitan, tenlo por seguro que mi vida no tendría mucho sentido; porque eres mi sangre, eres mi espíritu. Te amo hijo, ven a darme un abrazo, y si no estoy aquí en tu mundo, ve a donde esté mi memoria y muéstrame esta carta, quiero volver a leerla, junto a ti.
Tu padre, Luis Guillermo Bueno López.

A mi abuelo...


17 Junio 07

Sr. Luis Bueno:
Ya sé, que saludo tan formal; es sólo por representar con palabras lo que eres para mi abuelo, o abuelito, si queremos recordar viejos tiempos. Eres un señor, un tremendo señor que me ha enseñado y que me seguirá enseñando muchos aspectos de este mundo en el que a veces parece tan difícil vivir.
Le comentaba a mi papá que el día del padre parece estar más abajo que el día de la madre, dile que te comente mi teoría. Ya me tocará ser padre, y a ti bisabuelo, y sentir lo mismo acerca de estos días festivos que a pesar de tener un objetivo muy bonito muchas veces comercializan el amor que se siente por nuestros seres queridos.
Pues hoy yo no te pienso felicitar, tengo una mejor idea, darte las gracias. Te quiero dar las gracias por cargarme cuando estaba chico, por ayudarme a bañarme, por comprarme juguetes bonitos y por contarme chistes que me hacían reír mucho. Por hacerme huevo con chorizo de desayuno cuando me quedaba a dormir con ustedes, por llevarme a Las Hadas, por llevarme con mi Tío Memo (otro gran señor).
Por cuidar a mi abuelita Rosita, por querer a mi abuelita Leti, por ir a dar la vuelta al centro y a cenar todos los fines de semana, por tener una comunión con Dios, por regañar a mi padre cuando lo hiciste y por alentarlo a seguir adelante cuando lo necesitó, por permitirle estudiar en otra ciudad y descubrir su vocación.
Por llorar conmigo, en un momento muy personal antes de que tu nieto se viniera a estudiar a esta ciudad que representa peligros y amenazas, pero que con tus consejos y los de mi familia pareciera ser mas fácil de enfrentar. Abuelo, gracias por enseñarme este mundo desde tus ojos; eres, y te lo reconocen todos los que saben quien eres, una persona honesta y trabajadora, un ejemplo a seguir, y doy gracias a Dios por ser tu nieto.
Doy gracias a Dios por tenerme junto a ti y por, aunque en estos momentos me encuentro distante, sentirte siempre en mi corazón, saber que estarás ahí conmigo cuando tenga una duda, cuando quiera platicarte algo o cuando quiera desayunar huevo con chorizo o comer bacalao en navidad. Abuelito, ¡gracias!

Te ama, tu nieto. Luis Guillermo

A mi padre...


17 Junio 07


¡Hola papá!
Pareciera que el día del padre lo toman menos en cuenta que el día de la madre, quizá porque en la misma sociedad en la que vivimos, en la que se supone que los hombres sentimos menos se piense que los padres necesitan menos festejo en su día. Pero eso no impide que hoy, a pesar de que por razones de escuela esté distante y no te pueda abrazar y felicitar como lo deseo en este momento, te recuerde.
Padre, eres un ejemplo para mí. Tenemos diferencias, en cuanto a la manera de pensar, la manera incluso de ver las cosas por mas sencillas que parezcan. Nuestras personalidades chocan simplemente porque son muy parecidas. Eso aparenta un problema en nuestra convivencia pero detrás de eso esta el amor que te tengo, por ser mi guía, por siempre querer lo mejor para mí.
Tu pasión por tu carrera, tu fuerza para seguir adelante cuando todo parece ser adverso, y para no volar cuando el entorno pareciera ser un alto cielo rodeado de nubes. Todo eso representa tus valores, tu responsabilidad y tu honestidad. Todos tenemos defectos y todos los sabemos, pero todos tenemos también virtudes y a veces hace falta que nos las reconozcan para nosotros mismos reconocerlas.
Es una virtud para mí tenerte como mi compañero de vida, por lo menos de la que llevo vivida y de muchos años más en los que con todo el corazón deseo que estés a mi lado, y que superemos diferencias que se tendrán, simplemente para pedirte un consejo, para platicarte algo que se me ocurra platicarte o para darte un abrazo y decirte como estuvo el camino a Colima.
Se que no está ahí contigo uno de tus hijos, pero las mujeres de la casa te van a consentir, la gente te va a felicitar, mi abuelo te va a dar un abrazo y vas a disfrutar este domingo, hoy no importa si México gana o pierde, hoy no hay liga de fútbol; hoy es tu día, y tu hijo que se encuentra a un par de horas de distancia, tan cerca y tan lejos, te envía un abrazo y un beso.
Papá, gracias por todo, te amo, gracias por aguantarnos, gracias por tratar de cambiar por nosotros, gracias por recordarme lo que de todos modos se me va a olvidar, gracias por darme los buenos días en el Messenger, simplemente, este día, gracias y felicidades.
Te ama, tu hijo.